Una de
las mejores cosas de las aventuras es, quizás, la oportunidad de revivirlas en
el futuro, compartiéndolas con las personas de tu vida. Esas personas que tu
mueven, que las tienes presente, que tiran de ti a través de la delgada cuerda
roja a través de la cual nos une el destino.
Por qué
esperar a revivirlo si puedo compartirlo en este instante?
Comienza
una etapa. Se abren caminos sin rumbo establecido. Y esto es una forma de llevar
a todos cuantos aprecias en la maleta.
“El
viaje a través del tiempo” es por una sencilla razón: uno de los principales
objetivos de esta etapa es descubrir, aprender, sorprenderme. En esencia
encontrar respuestas a preguntas. Descubrir posibilidades que permanecen en la
más esencial de las discreciones.
Al
igual que es Dr. Alexander en la fantástica novela “La máquina del tiempo” de
H.G.Wells, viajar por el tiempo para descubrir el mundo, responder a las preguntas
que conforman tu ser. Porque las preguntas se generan en el pasado, las respuestas
se encuentran en el futuro. Y es en el presente donde se toman las decisiones.
Decido
entonces emprender esta etapa:
- Con la maleta llena de pasado, conteniendo todo lo aprendido, todas las experiencias, todas las preguntas, todos los sueños y todos los grandes recuerdos de todos cuantos quiero, para llevarlos siempre conmigo.
- Con el corazón y la mente llenos de presente, de modo que la pasión y la razón hagan las paces para que las decisiones sean, en todo caso, lo más acertadas posible.
- Con los pies en una sola dirección: el futuro, donde se encuentran esos sueños, esas respuestas, …en definitiva, todo el conocimiento que queda por adquirir. Toda la inspiración que queda por recibir. Todo el amor que queda por dar.
Comienza
el viaje a través del tiempo, por tanto…
comencemos.